13 noviembre 2017 —

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AS NOITES INTERIORES. EXPOSICIÓN DE JESÚS MADRIÑÁN

As noites interiores reúne por primera vez, y en un mismo espacio, las series fotográficas más recientes del artista gallego Jesús Madriñán (Santiago de Compostela, 1984). Una improvisada trilogía integrada por Good Night London (2011), Boas Noites (2013) y Dopo Roma (2016), a través de la cual podemos observar la evolución del propio artista tanto en el terreno artístico como en el profesional y persoal, condicionantes vitales en el desarrollo de su obra.

Tres series, tres contextos, tres etapas.

El punto de partida lo situamos en Londres, ciudad a la que Jesús Madriñán se traslada en el año 2011 para realizar un Máster de Diseño Comunicativo y Fotografía en la afamada Central Saint Martins. Allí descubre la cámara de gran formato y, a diferencia de los artistas de su generación, abandona el medio digital para empezar a experimentar con lo analógico, consiguiendo las calidades y texturas deseadas para su trabajo. El retrato de estudio será su formato primario, hasta que decide llevarlo más allá y trasladarlo fuera, al exterior, instalando efímeros ateliers en espacios tan atípicos como son los clubs de Londres. El resultado, Good Night London, un magnífico retrato generacional de una juventud que no experimenta pudor ante el objetivo, demasiado acostumbrada a retratarse dentro de una sociedad en la que impera el culto a la imagen individual como medio de comunicación de las diferentes redes sociales. Un entorno digital que contrasta directamente con las técnicas analógicas empleadas por el artista y de las que se vale para capturar la modernidad que lo rodea de la maneira más clásica, lo que da lugar a una serie de retratos fotográficos de marcado corte pictórico, con tintes caravaggiescos, de fuertes claroscuros y modelos poco convencionales que le sirven para plasmar una instantánea real de una generación tan concreta como universal.

Finalizada su estancia británica, y ya instalado en Galicia, será cuando decida ahondar más en su proyecto fotográfico, contraponiendo la postura cool londinense con las discotecas rurales gallegas. Comienza así Boas Noites, una serie supeditada a la idiosincrasia de la propia temática: el ocio de la Galicia que se concentra en villas y aldeas, fuera de las ciudades, donde se levantan modernos templos nocturnos que aglutinan a la juventud de una misma zona. Espacios normalmente alejados de los centros poblados y que introducen un elemento nuevo en su trabajo, la naturaleza. Bosques gallegos que abrazan las macrodiscotecas y que el artista retrata como unos personajes más de la noche, testigos de la diversión ajena, llevando el estudio al interior de la vegetación más salvaje, oscura y autóctona, que de modo armonioso consigue vincular con la quietud que transmiten los rostros de los que están dentro, aislados, adolescentes imperturbables de gestos congelados inmersos en un bullicio natural silenciado.

Será en el año 2016 cando surja una nueva oportunidad de ampliar su estudo de campo, tras ser elegido como uno de los beneficiarios de la prestigiosa beca para artistas de la Real Academia Española en Roma, lo que supone un nuevo espacio geográfico en la vida del artista. El germen del proyecto sigue siendo el mismo pero con matices. Nace la última serie, Dopo Roma, donde la oscuridad de los afters es substituida por la luz clara de los amaneceres, primeras luces del día que nos esbozan un entorno más definido, donde los rostros y actitudes de los retratados son los que reflejan la noche ya vivida, extinguida. La juventud en estado puro enmarcada dentro de unos paisajes de fondo que nos transportan ligeramente a la Italia de otra época, de miradas enigmáticas, de giocondas contemporáneas que nos interpelan directamente, sabiéndose libres de poder mostrarse tal y como son.

Tres series juntas que componen una misma obra, un mismo concepto, el documento fotográfico de una generación individualizada en un medio completamente homogéneo. Retratos en los que percibimos la madurez del artista y su capacidad para capturar la belleza fugaz de forma transcendente. Una galería de rostros que nos invita a observar los que nos observan desde esas noches interiores tantas veces vividas, noches infinitas atestadas de gestos ensayados, de miradas perdidas, de naturalezas salvajes, de horas imprecisas.

Matilde Rodríguez
Comisaria da exposición As noites interiores